jueves, 26 de abril de 2012

Fragmento de "La Torre Oscura I: El Pistolero"

El papel era valioso, un artículo muy valorado, pero no le gustó tenerlo en sus manos. Se sentía pesado, sucio. Tenía escrita una sola palabra:

Allie

-¿Cómo supo mi nombre?- le preguntó a Nort. Este solo nego con la cabeza.
Lo desplegó y leyó lo siguiente:

Quieres aprender sobre la Muerte. Le dejé a Nort una palabra. 
Esa palabra es DIECINUEVE. Si se la dices, su mente se abrirá.
Te contará lo que se extiende más allá, te dirá lo que vio.
La palabra es DIECINUEVE.
El saberlo te volverá loca.
Pero tarde o temprano se la dirás.
No podrás resistirlo.
¡Que tengas un buen día! :)

Walter o Dim

PD: La palabra es DIECINUEVE.
Intentaras olvidarla pero tarde o temprano escapará de tu boca como un vómito.
DIECINUEVE.

Oh, por Dios, ella sabía que lo haría. Ya la sentía temblando en sus labios. "Diecinueve -le diría-, escucha Nort: diecinueve." Y los secretos de la Muerte y de la tierra del más allá se revelarían para ella. 
Tarde o temprano se la dirás.

Stephen King.

jueves, 19 de abril de 2012

De silencios y palabras, de eternidades y del mar...

Entre el silencio y la palabra, se encontraba un alma sofocada, encontró la bocanada de aire que necesitaba, cuando dijo la palabra, solo pudo decir la palabra... Esa palabra...

Esa palabra que no volvió a salir por la boca cerrada, encerraba un misticismo, un romanticismo y el fatalismo de que no se abriria nuevamente a esa aventura encantadora, aunque el mundo de las hadas lo embriagara... Estaba condenado a vivir en el todo y la nada, a soportar unas cuantas eternidades, esta es por la que ahora pasa, esta es la forzada eternidad...

En la eternidad quedo flotando el silencio... El silencio, que lo único que recordaba era la palabra transformada en silencio... Que en ese momento su alma sofocaba, sofocaba el silencio... Sofocaba el no poder pronunciar la palabra, lo que buscaba era no sentir el silencio en su alma, su alma se silenció... Hasta desaparecer en una mezcla de esporas y brisa del mar por la mañana... Y lo que flotaba era esa grandiosa palabra...

Escrito por:

Juan Jo Rubio.

martes, 17 de abril de 2012

Una historia para irse a Dormir.

Un día estas en tu cuarto que se encuentra en la planta alta de tu casa, cuando de pronto escuchas a tu mamá que te grita desde la cocina, te levantas vas hacia la escalera y comienzas a bajar rápidamente, cuando vas por la mitad, escuchas a tu mamá gritando desde su cuarto:

"¡No bajes a la cocina, yo también lo escuche!"

¿A cuál de las dos le harías caso?

Buenas noches!